George Orwell.
Desde
hace un par de días estaba tratando de escribir sobre el tema de la censura que
han impuesto las redes sociales en cuestión de temas sobre la pandemia. Por
cuestiones ajenas a mí no lo había podido concluir.
Lo
curioso es que el día de ayer el presidente de EE.UU Donald Trump ha decretado
una orden ejecutiva para limitar las protecciones de responsabilidad que gozan
las empresas de redes sociales después de que Twitter comenzó a realizar
verificaciones de sus publicaciones en la plataforma.
Desde la censura en todas las redes sociales al polémico
activista Alex Jones en 2018 se olía una tendencia parcial de esos medios
contra personalidades e instituciones de corte conservador o derechista.
En la comparecencia de Mark Zuckerberg ante el senado en ese
mismo año se develó que la gran mayoría de los empelados encargados de regular
el contenido en la plataforma Facebook compartían una ideología de
izquierda/extrema izquierda y que el mismo fundador admitió que no tenía el
conocimiento completo sobre todo lo que sus empleados aprobaban o censuraban,
lo cual resulta risorio si tomas en cuenta que por lógica se entiende que ese
tipo de gente se manejaría un absoluta libertad de bannear a diestra y
siniestra lo que a su muy personal criterio consideraran "ofensivo".
Tal parece, como muchos lo hemos vivido, que poco ha cambiado
desde hace dos años. Se sigue mostrando en redes como Facebook y Twitter un
patrón de silenciar lo que para ellos resulta ofensivo y/o viola sus
tristemente famosas "normas comunitarias" -que nadie exactamente cuáles
son ni sus alcances- .
Con el advenimiento de la pandemia en febrero del 2020 la
censura se ha vuelto más férrea ahora con la excusa de evitar el pánico a través
de las "fake news" lo cual viola totalmente el principio de libertad
de expresión y más aún al no tener un criterio amplio para poder disentir entre
información teórica y teorías conspirativas. Irónicamente, esta semana Mark
Zuckerberg y Jack Dorsey (jefe de Twitter) se han enfrentado sobre cómo abordar
la información errónea en sus redes sociales, aumentando las tensiones entre
los fundadores de Facebook y Twitter mientras se preparan para una orden
ejecutiva del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre lo que
llamó su censura.
Me parece un pcoo hipócrita el comentario de
Zuckerberg sobre que:”…las redes sociales no deberían jugar el papel de juez en
las publicaciones de los usuarios, mucho menos de los políticos”. El chiste se
cuenta solo.
A como van las cosas, este intercambio de
opiniones no es más que una pantalla de lo que en realidad está pasando tras
bambalinas o más bien el zar de FB se esta curando en salud ante el pueblo que
ya está cansado de las políticas orwellianas dictadas por los tiranos de
Sillicon Valley. Otro ejemplo claro es del desdichado Bill Gates que tal parece
que se ha convertido en el portavoz de las élites globalistas y es a quien más
le ha tocado recibir el desprecio mundial por su hipocresía de salvar la
humanidad cuando es el principal promotor de las medidas de reducción de la
población.
Mientras tanto solo nos queda observar el
panorama y cada quien luchar desde su trinchera, buscando alternativas para
evadir el silenciamiento por parte de los censores virtuales y haciendo llegar
la vedad a donde no quieren que llegue.
Por la Patria, el Pan y la Justicia Social.
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