Pues ya la Suprema Corte de Justicia de la Nación se pronuncio a favor de que las parejas homosexuales puedan adoptar en el país, y cualquier legislación que prohiba lo contrario sería una discriminación y un atentado a los derechos humanos. Mas o menos así a groso modo este fue el dictamen de la Corte ya que no quiero entrar en tecnicismos legales.
Aquí lo importante es reflexionar sobre que nos podría beneficiar esta inteligente e iluminada (léase con sarcasmo) resolución. La legislación del estado de Campeche que tenía blindada esa posibilidad pues ya la invalidaron. Porque para estos señores ministros de la Suprema Corte, es mas importante atender frivolidades progresistas de una agenda de organizaciones internacionales que de México no saben absolutamente nada que atender los verdaderos problemas que existen en la actualidad.
Y vuelvo a pedirles su reflexión ¿en que nos beneficia esto? Hoy la moneda ya esta por debajo de la calle de la amargura, siguen millones de pobres, no se ha aclarecido la desaparición de los 41 normalistas, la violencia no ha parado en el país, reporteros son asesinados impunemente... Y la lista continúa, porque en este país la justicia es inexistente, al menos para los que no tenemos dinero o bien no pertenecemos a un lobby internacional. Tristemente cierto, porque si bien la mayoría de los ministros voto a favor de ese mal llamado derecho de los homosexuales, tanto casarse como adoptar, la gran mayoría de los mexicanos no esta favor del mismo.
Nos damos cuenta una vez mas que las cúpulas en los tres poderes sirven a otros oscuros intereses y poco les importa la voluntad de un pueblo, dicho sea de paso, la voluntad de esos agentes del marxismo cultural tienen mas peso en las decisiones que un ciudadano de a pie. Si bien muchos progres y liberales saldrán con la misma palestra de que es mejor que una pareja homosexual adopte a un niño, a que este sufra en los albergues y hospicios para huérfanos. Pero aquí otra vez la cuestión que debemos analizar es ¿con esto se acaba el sufrimiento de millones de niños sin hogar? Por supuesto que no, porque es bien probado que de esta minoría homosexual, solo una minoría contrae -mal llamado- matrimonio, y de esta minoría, solo un mínimo porcentaje decide adoptar un niño. Entonces estaremos de acuerdo que poco o nada cambiarán las cosas.
Y en lo concerniente de que toda legislación que prohiba a los homosexuales casarse o adoptar es discriminación. Pero la verdad es que la verdadera discriminación es que unos cuantos sesudos bien pagados ministros de la Corte estén mas preocupados por atender veleidades que los verdaderos problemas que, en materia de derecho, tenemos en Méjico. Discrimina mas que un gobierno no le proporcione a un niño lo indispensable para vivir lo indispensable.
Por la Patria, el Pan y la Justicia Social.

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