viernes, 16 de octubre de 2015

Y siguen los privilegios

De nuevo leyendo el periódico en linea y bebiendo mi café (y no CAFE aunque sea falangista) por poco lo derramo y escupo sobre la pantalla ante una nota que me pareció indignante y como siempre demuestra el cinismo con el que la clase política hace burla a los ciudadanos y los convierte-o solo sacan su verdadero"yo"- en una gavilla de vividores y lacras.

Resulta que, después de una investigación del periódico El Norte, salió a la luz que en el estado de Nuevo León 1,100 elementos policíacos se encuentran comisionados como escoltas de funcionarios de gobierno y además de ex funcionarios (ex alcaldes, secretarios de seguridad, etc.). Mas indignante porque, amparandose en una ley media extraña, dichos exfuncionarios podían seguir gozando de escoltas durante un periodo de 3 años después de haber dejado el cargo. 

Ya desde ahí suena odioso y enferma, pero para aumentar las dolencias, resulta que hay unos ex alcaldes que desde marzo de este año no habían dejado de recibir la protección de sus escoltas y se estaban haciendo como que la Virgen les hablaba. Ello hay que sumar que con estas prestaciones van incluidas el préstamo de vehículos, gasolina, viáticos y demás material para cumplir con sus funciones.

Se que muchos me dirán que las circunstancias del momento ameritaban que los ediles estuvieran siempre protegidos, aún después de dejar el cargo. Yo les argumento que si bien es cierto que la situación era complicada, también es cierto que ellos -los alcaldes y funcionarios- sabían a lo que se metían cuando aceptaron el cargo. Y no por ello era necesario que se siguieran guareciendo 3 años más después de dejar la silla. 

Una vez más se demuestra que estos personajes hacen lo que les viene en gana, son buenos practicantes del deporte nacional: "lo hago hasta que me agarren". En efecto la ciudadania ya responde, es crítica, se manifiesta y está al tanto del proceder de sus gobernantes; no es de extrañar que por eso el estandarte de los políticos sea la censura de la redes sociales, que han sido un cadillo en su andar mamando del erario sin que nadie los moleste. Pero aún así, se demuestra que estos personajes a pesar de estar al tanto de los reclamos de esta sociedad civil, mas activa, ahora si que les vale un kilo de cacahuate y piensan seguir con total impunidad.

No se si sea por la apertura de los mass media electrónicos y las redes sociales o es que simplemente la clase política se hace cada vez mas descarada. Ya cada quien haga sus cuestionamientos. Pero lo que si sé es que ya estamos hartos de esta impunidad; de que los corruptos  sean atrapados in fraganti y todavía tomen una actitud de: "si soy, yo lo hice ¿y qué?

Por la Patria, el Pan y la Justicia.


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