viernes, 11 de noviembre de 2016

El resto es silencio

"El resto es silencio", pronunció Hamlet antes de morir. Quiero aclarar primero que no soy fan del hijo de la pérfida Albión, Guillermo Shakespeare (prefiero al buen Cervantes), pero valen la pena algunas de sus obras como la antes mencionada y sobre todo Macbeth, de la cual siempre he disfrutado leer y visto todas sus adaptaciones. Tampoco, quiero adelantar que no soy seguidor de la democracia neo liberal ni mucho menos uno de esos "fascistas" de la derecha rancia -como los llamaba José Antonio- que se la pasaron rezando rosarios y prendiendo veladoras para que ganara Donald Trump. De hecho ni siquiera voy a centrarme en el porqué ganó ya que creo que nos ha inundado los analistas políticos y hasta don Manuel, el carnicero, de los factores que le dieron el triunfo.

Bien, habiendo dicho esto quiero hablar mas bien de la llamada "mayoría silenciosa", la que está haciendo un coyuntura en todos los sistemas de prácticamente todo el mundo, si incluyendo la pasada elección en EEUU. El término fue utilizado con popularidad por el presidente Richard Nixon en 1969. En un discurso a la nación, en la que informaba de su decisión de que el país continuara batallando hasta el final en la Guerra de Vietnam, pidió el apoyo de la mayoría silenciosa de sus conciudadanos, en contraposición a las multitudes que pedían la retirada de las tropas. Creo que desde esa vez, la ya mencionada, no cobraría mayor relevancia. Hasta ahora.

En lo que va del año se ha repetido la misma tendencia de que las decisiones que el sistema neo liberal ha dado por ganadas le han salido contrarias. Podemos tomar por ejemplo el Brexit, el acuerdo de paz de Colombia, la consolidación de los partidos ultra nacionalistas en gran parte de Europa, etc. no acabamos de nombrarlos y los que vendrán después también.

Hay que reiterarles a los millenials socialistas y demás possers politólogos de clóset que abundan en las redes sociales-principio y fin de todo lo bueno y lo malo de este mundo- que el racismo o la xenofobia no hizo que ganara el señor Trump. El subestimar al votante común que no piensa como ellos y que hartos de ser llamados "racistas", "homofóbicos", "retrógrados" o de tener que vivir preocupados cada vez que sus hijas quieran ir a los baños, ahora transgéneros, por el peligro que un depredador también lo utilice para fines perversos. 

La "mayoría silenciosa" se rebeló una vez más y dió golpe -aparentemente- al sistema neo liberal. Esperemos nuestros países toman su respectivo lugar en la historia y sigan con el ejemplo verdadero de quitar a sus Peña Nieto, Zapatero, Maduro, Macri, Bachelet.., y de todas sus camarillas de donde están y las pongan donde pertecenen. Al inodoro.

Por la Patria, el Pan y la Justicia Social.

 
 


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